Basándonos en nuestra experiencia hemos llegado a formular un axioma:

Hacer espectáculo es un arte que requiere profesionalidad.

Por este motivo, nuestra preparación es muy meticulosa, y dura  todo el invierno. Una semana típica en esta época del año está casi siempre muy llena: el entrenamiento en el gimnasio y el estudio de las técnicas teatrales nos ocupan casi todas las tardes. Cada uno de nosotros posee su propia creatividad, entre los proyectos actualmente en realización: un cómic y la confección de trajes.

Entre las actividades desarrolladas: la investigación histórica sobre hechos acaecidos, la fabricación de armaduras y accesorios para los trajes, la adaptación de guiones, los ensayos en el teatro…

Al término de la fase de “estudio” comienza la de los viajes y de los espectáculos y la puesta en escena del duro trabajo realizado a lo largo del invierno, digamos pues que no hay tiempo para aburrirse. ..